¿Cómo puedo saber si mi bajante está atascada?
Observa las señales visibles en tu vivienda
Para detectar si tu bajante está atascada, lo primero es prestar atención a las señales que aparecen en tu hogar. Si notas que los fregaderos, lavabos o bañeras se vacían lentamente o permanecen estancados, puede ser un indicio de obstrucción en la bajante. También es común que se produzcan malos olores persistentes en las tuberías o en las zonas cercanas a ellas, ya que los residuos acumulados generan gases que no pueden disiparse correctamente.
Revisa las zonas exteriores y los accesos a las tuberías
Un método práctico es inspeccionar visualmente las rejillas de ventilación y los registros de acceso a las bajantes. Si estas áreas presentan acumulación de residuos, agua estancada o signos de humedad, es probable que exista un atasco. Además, si en las zonas exteriores, como las bajantes en la fachada o en los desagües del tejado, hay restos de hojas, basura o residuos, estos pueden estar bloqueando el paso del agua.
Realiza una prueba de flujo
Otra forma efectiva de comprobar si la bajante está atascada es realizar una prueba de flujo. Puedes verter agua en un lavabo o fregadero y observar si fluye con normalidad o si se acumula en el desagüe. Si el agua tarda mucho en desaparecer o vuelve a salir por otros puntos, esto indica una posible obstrucción en el recorrido. En casos más complejos, es recomendable usar una manguera de alta presión o solicitar la ayuda de un profesional para realizar una inspección más precisa con cámaras.
¿Cómo puedo saber si un atasco es privativo o comunitario?
Identificación visual y ubicación del problema
Para determinar si un atasco es privativo o comunitario, lo primero es identificar dónde se produce la obstrucción. Los desagües privativos corresponden a las instalaciones internas de tu vivienda, como los tubos que van desde el lavabo, la ducha o el inodoro hasta la entrada del edificio. En cambio, los atascos comunitarios afectan a las tuberías comunes, que conectan varias viviendas con la red general del edificio. Si el atasco se localiza justo después de tu salida de agua, en el interior de tu vivienda, es probable que sea privativo. Sin embargo, si el problema aparece en zonas compartidas o en el colector principal del edificio, entonces es comunitario.
Revisión de accesos y registros
Otra forma de distinguirlo es revisando los registros y las tapas de inspección. Los desagües privativos suelen tener tapas en zonas visibles dentro de tu propiedad, como en el suelo del baño o la cocina. Los registros comunitarios, en cambio, están en áreas comunes, como los patios o las zonas de acceso a las tuberías colectivas. Si al inspeccionar estos puntos puedes acceder fácilmente y detectar el problema, será más sencillo determinar si la obstrucción afecta solo a tu propiedad o si es un asunto del conjunto del edificio.
Consultar con un profesional
Por último, si tienes dudas, lo recomendable es acudir a un técnico especializado en desatascos. Un fontanero con experiencia podrá realizar una inspección visual y, si es necesario, usar cámaras de inspección para determinar exactamente dónde se encuentra el atasco. Este análisis profesional te ayudará a saber si la causa es privativa o comunitaria, además de indicarte la mejor solución para resolverlo de manera efectiva.
¿Cuánto cobra un fontanero por un atasco?
Factores que influyen en el coste del servicio
El precio que un fontanero cobra por solucionar un atasco puede variar en función de diferentes factores. La gravedad del atasco, la ubicación del problema y el tiempo estimado para resolverlo son elementos clave. Por ejemplo, un atasco sencillo en una zona accesible suele tener un coste menor, mientras que uno más complicado, que requiere desmontar partes de la tubería o usar maquinaria especializada, incrementa el presupuesto. Además, si el trabajo se realiza en horario nocturno o en fin de semana, es común que se aplique un recargo por urgencia.
Tarifas habituales en trabajos de desatasco
Generalmente, un desatasco sencillo puede costar entre 80 y 150 euros, incluyendo mano de obra y materiales básicos. Para atascos más complicados o en lugares de difícil acceso, el coste puede subir hasta los 200-300 euros. Es importante solicitar presupuestos claros y detallados antes de aceptar el servicio, ya que algunos profesionales cobran tarifa fija por el desplazamiento y otros por tiempo efectivo de trabajo. La experiencia y reputación del fontanero también influyen en la tarifa final.
¿Qué incluye el precio del servicio?
El coste suele incluir la inspección inicial, el uso de herramientas específicas como un desatascador de alta presión o una cámara de inspección, y la limpieza o reparación necesaria para eliminar el atasco. En algunos casos, si el problema persiste o requiere reparaciones adicionales, el precio puede variar. Por ello, es recomendable consultar qué servicios están incluidos en la tarifa y qué posibles costes adicionales podrían surgir durante el trabajo.
¿Cómo desatascar una bajante de agua?
Inspección previa y identificación del problema
Para desatascar una bajante de agua de manera efectiva, lo primero es realizar una inspección visual y, si es posible, con una cámara de inspección. Esto permite detectar obstrucciones visibles, acumulaciones de residuos o posibles daños en la tubería. Es importante identificar si el problema es puntual o si afecta a toda la bajante, ya que esto determinará la mejor estrategia a seguir.
Utilización de herramientas y productos adecuados
El método más común para desatascar una bajante es emplear una manguera de alta presión o un desatascador manual. La presión del agua ayuda a desprender los residuos acumulados en el interior de la tubería. En casos más complicados, puede ser necesario el uso de un cable de fontanero, un auger o una máquina de hidrojet, que permiten eliminar obstrucciones más profundas o resistentes. Es fundamental evitar productos químicos agresivos, ya que pueden dañar las tuberías y no siempre son efectivos contra obstrucciones físicas.
Procedimiento paso a paso para desatascar
Primero, coloca un cubo o recipiente para recoger posibles residuos o agua que salga durante el proceso. Si usas un desatascador, asegúrate de cubrir bien la boca de la bajante y aplicar fuerza con movimientos firmes. En caso de usar un cable de fontanero, introdúcelo lentamente, girando para enganchar la obstrucción y retirarla. Tras completar el proceso, enjuaga con agua a presión para asegurarte de que la bajante quede completamente despejada y sin restos. Si después de estos pasos la bajante sigue obstruida, lo más recomendable es acudir a un profesional para evitar daños mayores en la instalación.

