¿Qué tiene que hacer si hay un atasco?
Actuar con calma y evaluar la situación
Cuando detectas un atasco, lo primero que debes hacer es mantener la calma y observar qué tan grave es el problema. Comprueba si el agua se acumula en un solo lavabo o en varias instalaciones, ya que esto puede indicar si el bloqueo está localizado o si afecta toda la red de tuberías. No intentes usar productos químicos agresivos, ya que pueden dañar las tuberías y complicar aún más la situación.
Intentar soluciones sencillas y seguras
En casos leves, puedes probar con métodos caseros que no impliquen riesgos para la infraestructura. Por ejemplo, utilizar un desatascador manual, asegurándote de que tenga un buen sellado y movimientos firmes. También puedes optar por una mezcla de agua caliente con bicarbonato y vinagre, que a veces ayuda a despejar obstrucciones leves. Sin embargo, si notas que la situación no mejora rápidamente, lo mejor es acudir a un profesional.
Consultar con un técnico especializado
Cuando el atasco persiste o la obstrucción es severa, es fundamental llamar a un fontanero o desatascador profesional. Los expertos cuentan con las herramientas adecuadas, como cámaras de inspección y equipos de alta presión, para identificar y eliminar el bloqueo de manera rápida y segura. No intentes desmontar las tuberías si no tienes experiencia, ya que esto puede generar daños adicionales y encarecer la reparación.
¿Qué distancia hay que dejar en un atasco?
Cuando te encuentras atrapado en un atasco, la regla fundamental es mantener una distancia de al menos 2 segundos respecto al vehículo de adelante. Esto equivale a dejar un espacio suficiente para detenerte con seguridad en caso de frenadas bruscas, incluso en condiciones de tráfico denso. La idea no es solo cumplir con la normativa, sino también garantizar tu seguridad y la de los demás conductores.
En situaciones donde las condiciones meteorológicas son adversas, como lluvia, nieve o niebla, es recomendable aumentar esa distancia a 4 o incluso 5 segundos. La visibilidad reducida y la adherencia de las carreteras hacen que frenar de forma segura requiera más espacio. No escatimes en esta medida; en un atasco, una distancia adecuada puede evitar colisiones por alcance y reducir el riesgo de accidentes.
Para calcular esa distancia, puedes usar el método de los segundos: elige un punto fijo en la carretera y, cuando pase el vehículo de delante, comienza a contar. Si tú llegas a ese mismo punto antes de completar los 2 segundos (o más en condiciones adversas), debes aumentar la separación. Mantener esta distancia en todo momento es clave para responder con rapidez y seguridad ante cualquier imprevisto en el atasco.
¿Qué es un atasco fantasma?
Un atasco fantasma es una obstrucción en las tuberías que no se detecta fácilmente con las inspecciones visuales o mediante pruebas tradicionales. A diferencia de los atascos evidentes, estos problemas suelen mantenerse ocultos, causando bloqueos parciales o ralentizaciones en el flujo del agua sin que haya una acumulación visible en la superficie o en los puntos de acceso habituales.
Generalmente, estos atascos se producen por acumulaciones internas que no dejan restos visibles, como restos de grasa, residuos orgánicos o pequeñas obstrucciones que se adhieren a las paredes de las tuberías. La dificultad radica en que no generan un bloqueo total, sino que generan un efecto de “resorte” que puede aumentar con el tiempo, afectando el correcto funcionamiento del sistema de desagüe.
Para detectar un atasco fantasma, es necesario realizar inspecciones mediante cámaras de televisión o técnicas similares que permitan visualizar el interior de las tuberías con precisión. Sin embargo, estos problemas suelen ser más complicados de localizar y resolver que los atascos evidentes, requiriendo experiencia y conocimientos específicos en sistemas de saneamiento.
¿Qué carril es más rápido en un atasco?
El carril de la izquierda suele ser más rápido en un atasco
Desde mi experiencia en desatascos y gestión de tráfico, he observado que en general, el carril de la izquierda o el que va en dirección a la vía rápida tiende a ser más fluido en situaciones de atasco. Esto se debe a que suele ser el primero en recibir el flujo de vehículos que quieren adelantar y, en muchas ocasiones, permite una circulación más constante si no hay congestión previa. Sin embargo, esto no siempre es una regla fija, ya que la situación puede variar dependiendo del momento y del tipo de vía.
El impacto de las salidas y entradas en la fluidez del carril
Un aspecto importante a tener en cuenta es cómo afectan las salidas y entradas en los carriles. Cuando un carril se acerca a una salida importante, suele reducir su velocidad por la presencia de frenadas y cambios de carril. Por ello, en tramos con muchas salidas, el carril de la izquierda puede volverse menos eficiente. En cambio, si las salidas están en los carriles de la derecha, estos últimos pueden experimentar más interrupciones y ralentizaciones.
Consejos prácticos para escoger el carril más rápido
- Observa las señales y los vehículos: Los coches que circulan con mayor velocidad y sin cambios frecuentes de carril suelen indicar que ese carril es más fluido.
- Presta atención a las salidas próximas: Si hay salidas en el tramo, evita el carril de la izquierda si sabes que vas a salir pronto, ya que suele disminuir la velocidad en esa zona.
- Ten paciencia y ajusta tu conducción: En situaciones de atasco, lo más importante es mantener una conducción segura y adaptarte a la velocidad del flujo de tráfico, independientemente del carril que elijas.


